Una casa abierta, con personas que se preocupan
Sietecueros nació del deseo de crear un lugar donde los adultos mayores de Cartagena vivan con dignidad, compañía y calidez auténtica.
Volver al inicioNuestra historia
Sietecueros comenzó como una conversación entre vecinos de Cartagena. Hace algunos años, varias familias del barrio se encontraron con la misma inquietud: sus padres y abuelos necesitaban compañía y apoyo durante el día, pero ninguno de los espacios disponibles en la ciudad se sentía realmente como un hogar.
La idea fue sencilla: abrir una casa donde los adultos mayores pudieran vivir acompañados, comer bien, conversar, y disfrutar de los días con tranquilidad. Sin protocolos fríos, sin ambientes clínicos. Solo personas que se conocen, que comparten la mesa y que se cuidan mutuamente.
El nombre Sietecueros hace referencia al árbol colombiano que crece lento pero firme, conocido por su corteza resistente y su sombra generosa. Esa imagen nos pareció adecuada para lo que queríamos construir: un lugar que dura, que protege, y que da abrigo sin pedir nada a cambio.
Hoy la casa está en la Calle 12 de Cartagena, en un espacio amplio, con patio, jardín y habitaciones que permiten a cada residente tener su propio rincón. Las familias pueden venir cuando quieran. Y quienes viven aquí lo hacen porque ellos mismos así lo eligieron.
+5
Años de experiencia en Cartagena
+60
Familias que han confiado en nosotros
100%
Atención personalizada para cada residente
Lo que nos guía
Respeto por el ritmo de cada persona
Nadie tiene que adaptarse a una rutina rígida. Cada residente vive la jornada a su propio paso.
Convivencia sin jerarquías
Residentes y equipo comparten el espacio como una comunidad. La cercanía hace que el trato sea más humano.
Transparencia con las familias
Las familias están siempre informadas y son parte activa de la vida en la casa. Nada se oculta.
Las personas detrás de la casa
Un equipo pequeño, cercano y comprometido con el bienestar de cada residente.
Carmen Mejía
Fundadora y coordinadora
Trabajó durante quince años acompañando adultos mayores en sus hogares antes de abrir Sietecueros. Conoce la casa de arriba abajo y a cada residente por su nombre.
Jorge Reyes
Asistente de convivencia
Jorge organiza las actividades del día con paciencia y buen humor. Le gustan los juegos de mesa y dice que aprendió más de los residentes que de cualquier otra cosa.
Lucía Torres
Responsable de cocina y nutrición
Lucía prepara cada comida pensando en los gustos de quienes van a comerla. Cocina recetas de la Costa Caribe y adapta los menús cuando alguien necesita algo especial.
Estándares que seguimos
Nos tomamos en serio la responsabilidad de cuidar a personas mayores. Estos son algunos de los compromisos que guían nuestro trabajo.
Privacidad y confidencialidad
La información personal de los residentes y sus familias se maneja con total discreción y cumpliendo la normativa colombiana de protección de datos.
Espacios seguros y accesibles
La casa cuenta con accesos adaptados, iluminación adecuada y espacios libres de obstáculos para que cada persona se mueva con comodidad.
Alimentación balanceada
Las comidas se preparan diariamente con ingredientes frescos y se adaptan a las preferencias y necesidades de cada residente.
Comunicación con familias
Mantenemos canales abiertos de comunicación para que las familias sepan cómo están sus seres queridos en todo momento.
Personal capacitado
El equipo recibe formación continua en acompañamiento a personas mayores, primeros auxilios básicos y comunicación respetuosa.
Entorno natural y tranquilo
La casa tiene patio con plantas y zonas de descanso al aire libre, pensadas para que los residentes disfruten de la naturaleza del Caribe.
Una residencia que cuida con presencia, no con protocolos
En Cartagena, las familias que buscan un lugar adecuado para sus adultos mayores a menudo encuentran opciones que se sienten lejanas, institucionales o demasiado grandes. Sietecueros es diferente por su tamaño y por su forma de entender el acompañamiento: la cercanía entre quienes viven aquí y quienes trabajan aquí es lo que lo hace funcionar.
Los residentes no son pacientes ni usuarios. Son personas con historias, hábitos y preferencias que merecen ser conocidas y respetadas. Por eso el equipo invierte tiempo en conocer a cada uno antes de hablar de servicios o rutinas.
Las familias que visitan Sietecueros antes de tomar una decisión suelen mencionar que se sorprenden por lo tranquilo que se siente el ambiente. No hay alboroto, no hay sensación de urgencia, no hay formularios interminables. Solo personas que se conocen y un espacio que se siente cómodo desde el primer día.
Si su familia está considerando un lugar así para un ser querido, les invitamos a venir cuando puedan. Ver la casa y hablar con el equipo es la mejor forma de entender si este es el lugar adecuado.
Venga a conocernos cuando quiera
No hay obligación ni prisa. Solo una visita tranquila para ver la casa y conversar con el equipo.
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